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 La ausencia

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selene18_zuster



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MensajeTema: La ausencia   Mar Oct 14, 2008 10:03 pm

Inspirado en los roleos con mi mosha y0misma, surgió este pequeño one-shot lemon, crossover entre Ciudad Mágica y las historias originales de mi niña protagonizadas por René Hateley, ese encantador personaje creado por ella.

Advertencias (porque nunca faltan):

1- René Hateley pertenece con todos los derechos a y0misma.
2- Foot Loose pertenece a la serie “Ciudad Mágica”, la cual es de mi propiedad total.
3- Este one-shot contiene yaoi y lemon con todas las letras. Además, contiene insinuación de torturas con quemaduras y masturbación a granel. Si no te gusta… ¡No leas!
4- Las críticas, para mejorar solamente, no para sermones ni regaños, que para eso ya tengo una madre, gracias.


Dedicado a mi mosha y0, a quien agradezco de corazón todo su apoyo, comprensión, cariño y amistad desinteresada, tanto en las buenas como en las malas. Para ti, mi viborita de escamas de oro, con mucho amor infernal.

Atentamente,

Selene18 “The Spicy” Darkside & Zuster

Spoiler:
 


Tercer día que Foot Loose pasaba como “atracción” alquilada en el “Luna Park”, un parque que quedaba en la lejana Guarenas; al parecer lo habían solicitado -entre otros humanoides- y como era de costumbre, la Manager accedió.

Ni modo, no es que la culpara, era parte de su trabajo aceptar ser alquilado por otros parques. Tal vez con ello expandirían la “cultura” de cuidar humanoides, de entenderlos y convivir con ellos. Quien sabe.

Sin embargo, para Foot Loose era una ausencia algo molesta; no había tenido tiempo de disfrutar de la compañía de su reciente pareja: René, un humano con dotes mágicos en sus manos. Ciertamente habían comenzado con el pie torcido y atacándose los egos el uno al otro -a Foot Loose le molestaba que lo provocasen mucho durante las horas de trabajo, y más estando él en su forma de máquina-, pero a la final, el martillo inglés se había percatado de la increíble habilidad de René y su facilidad para dominarlo con un simple movimiento de su varita.

Sin embargo, pensar en René simplemente era gritarle a sus hormonas “¡GUERRA!”, y bien sabía Foot Loose cuan débil era un humanoide en celo, y cuan voraz podría ser su hambruna de sexo. Bueno, ya que se encontraba solo, resolvió que tenía que hacer algo al respecto. Le pasó el seguro a la puerta, luego corrió la cortina y apagó el teléfono celular -que era proporcionado por la Manager para mantener contacto-. Nada de interrupciones, nada de llamadas, nada de nada. Simplemente quería privacidad y tranquilidad.

Fue a la maleta y extrajo el consolador que tenía escondido en ella; se lo había traído a propósito, ya que estaba todavía en víspera de celo y como bien sabía el propio Foot Loose, no se conformaba con los dedos nada más; quería sentir algo en su interior.

Había escogido un potente vibrador de un color vinotinto, moldeado fielmente a los modelos reales, y poseía además un grosor considerable. Una de las cosas que Foot Loose adoraba de los penes humanos era la textura que tenían gracias a las prominentes venas que los adornaban, y agradecía que muchos juguetitos de este tipo estuviesen esculpidos con esos mismos detalles.

Se acostó en la mullida cama y cerró los ojos; a su mente acudió la imagen de René, casi sin él invocarla voluntariamente. Cómo deseaba que estuviese aquí, follándolo hasta llorar, y tras el orgasmo, lo mimara como a una mascota.

Tomó el consolador y lo degustó con la lengua, imaginando que era el sexo de René; lo lamió lentamente, comenzando por la punta, mientras insistía mentalmente que ese era el miembro del joven mago. Mentalmente, Foot Loose conjuró la imagen sin ningún problema, y hasta pudo “escuchar” los gemidos roncos y algo dificultosos de René.

Bajó un poco más y se deleitó con el tronco, lengüeteando insistentemente las “venas” talladas en relieve a todo lo largo del consolador. Mientras lo hacía, seguía imaginando que René estaba ante sí, guiándolo y ordenándole insistentemente que siguiese, con aquel tonito mandón y arrogante que se gastaba.

—Oh, René…— silbó Foot Loose, perdido en éxtasis; engulló el consolador hasta que la punta tocó su garganta, y se llevó la mano a la entrepierna plana, pero que latía sin control alguno. Se la azotó dándose unos leves palmetazos, imaginando que era René quien lo hacía, siempre sonriendo mientras estudiaba sus reacciones.

Finalmente se sacó el consolador de la boca y activó la vibración a todo poder. Sin embargo, no se introdujo el juguete, sino que se lo restregó en el cuerpo; comenzó estimulando los pezones, colocando la punta del objeto sobre ellos y dejando que el cosquilleo los endureciera. Foot Loose gemía, todavía fantaseando con que era René quien se lo hacía.

—Quisiera tenerte aquí conmigo. —gimoteó entre silbidos.

Era una pena que no tuviese de esas cosas que los humanos fumaban, porque aun tenía fresco el recuerdo de cuando René apagó el cigarrillo en su abdomen ¡ojala lo hubiera torturado un poco más con el cigarrillo! La mente febril y erotizada de Foot Loose conjuraba la ardorosa caricia de la ceniza encendida sobre la delicada piel de las tetillas. Podía ver claramente la quemadura redonda y morada oscura que le quedaría, e incluso imaginar el ardor intenso, acompañado del deseo masoquista de recibir otra quemadura más.

Bajó un poco más y colocó el aparato en su entrepierna palpitante; la vibración era increíblemente excitante y amenazaba con volverlo loco. Restregó el consolador contra ella, dispuesto a que su placentero cosquilleo hiciera brotar su miembro: quería sentir la piel distenderse lentamente para darle “forma” al pene y los testículos. Si, tal vez era digno de un “fenómeno”, pero ciertamente Foot Loose tenía de humano lo que tenía René de inocente: nada.

Dejó salir un silbido melodioso a medida que el miembro brotó y adquirió forma. El humanoide rubio se relamió el labio inferior obscenamente, contemplando el grosor de aquella recién salida erección; ya era momento de procurarse un poco del mejor de los placeres: la penetración.

Mientras posicionaba el consolador entre sus nalgas, recordó aquella noche con René, cuando éste, luego de colocarlo a gatas para penetrarlo deliciosamente, lo ponía sobre su espalda, cara a cara y le decía un “eres hermoso y me tienes jodidamente caliente”. Tanto la voz como su expresión al decirle aquel piropo hicieron que el humanoide empujara el juguete en su interior.

—Aaahh…— gimió Foot Loose, disfrutando la dilatación placentera que sentía por el juguete. Lo maniobró hasta situar la punta en aquella zona erógena conocida como “punto G” y se dejó llevar por la sensación. Mientras el objeto vibraba en su interior, las manos del humanoide se concentraban en el miembro deseoso, frotándolo con rudeza y apretándolo de vez en cuando.

Se llevó el dedo índice a la boca y lo humedeció lentamente; luego alzó la cadera y observó por unos segundos la pequeña abertura de su pene: jugueteó con ella, e incluso probó a estirarla un poco con los dedos… hasta que al fin la penetró con el dedo humedecido.

Exhaló un gemido de dolor y placer, viendo como bajaba lentamente el dedo hasta la falange; un pequeño hilo color lila claro bajó por la punta del pene y resbaló lentamente por el tronco. Foot Loose volvió a gemir, pensando que eran los dedos de René los que se ensañaban deliciosamente con su miembro.

—René… ah, René…— silbó Foot Loose, moviendo el dedo lentamente, como si se estuviese penetrando en ese sitio. Con cada movimiento, el martillo rubio se estremecía y sentía contracciones tibias, dolorosas y placenteras en las ingles. Estaba al borde del orgasmo, de eso no cabía duda.

“Córrete para mí” decía René, espectral, en su mente. Podía verlo, casi palparlo; tras los ojos cerrados de Foot Loose, el joven mago tenía forma y vida propia.

El clímax finalmente llegó, y Foot Loose ya estaba aullando de placer; su voz se perdía entre gemidos de lengua humana y silbidos en su lengua primitiva. Se sacó el dedo de la uretra y frotó el cuerpo del miembro con tortuosa lentitud, a fin de hacer más lenta la eyaculación; irse descargando poco a poco, en medio de chorros de esperma casi humeante.

Tras el orgasmo, Foot Loose quedó tan exhausto como si hubiese tenido sexo con alguien. A duras penas pudo apagar el vibrador y sacárselo… pero valió la pena, porque se descargó plenamente y pudo permitirse el placer de fantasear con René.

—Pronto volveré a casa, René… y podrás hacerme esto y mucho más…

Además, contaban con el apoyo y atenciones de Cargoy, lo cual hacía las cosas más interesantes; a pesar de que no se conocieron en buenos términos, Foot Loose estaba seguro que eso pasaría y el pelirrojo se acostumbraría a René, e incluso aprendería a quererlo…

Fin
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Arra
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MensajeTema: Re: La ausencia   Mar Oct 14, 2008 10:16 pm

"irse descargando poco a poco, en medio de chorros de esperma casi humeante." Creo que quedaría mejor: "Ir descargando..."

Selene, preciosa, me encantó el regalito. La verdad eso imagino que está haciendo Footy lejos de Cargoy y René. Ya quiero ver cuando se vuelvan a encontrar.

Mañana lo releeré para ver errores, pero de modo general no vi ninguno.

Me hice fan de Footy-René-Cargoy. Son adorables, calientes y lujuriosos los tres. Son perfectos los unos para los otros xD

Yo quiero más regalos así! ¿Me los darás? Dí que sí. ¿Por favor?
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selene18_zuster



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MensajeTema: Re: La ausencia   Miér Oct 15, 2008 5:28 am

De acuerdo, y0 mosha! Esperaré el analisis de mis pelones, jeje.

Me alegro que te haya gustado tu regalo Wink cuenta con que haré mas, y mas, y mas de ellos bounce siempre que mi musa XXX trabaje como Dios manda!

Besos!!
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Candy002



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MensajeTema: Re: La ausencia   Miér Oct 15, 2008 3:30 pm

Selene... ¡eres una pervertida! Y así me encantas.

Ah, qué manera hermosa de relatar semejante tiempo a solas. Me ha encantado y me has dejado con ganas de leer algo más, quizá un trío René-Footy-Cargory.

La narrativa preciosa y el lemon genial, como siempre. I love you
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Juneau Minnet



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MensajeTema: Re: La ausencia   Jue Oct 16, 2008 9:28 am

¡Malas!
Tanto erotismo conjugado no es bueno para mis nervios...
Pero sin duda ha sido de las masturbaciones más ricas que he leído (la de René Hateley FTW!). Bien narrado, y como yo no soy tan obsesa de ortografía, no veo ningún error.

Magnífico my dove
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Fetish



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MensajeTema: Re: La ausencia   Sáb Dic 13, 2008 9:50 pm

Aaaaah... Ahhhh... Muero y vuelvo a nacer. Ya sabes que me tienes enviciada, amarrada y atorada con tus historias. Esta vez no fue una excepcion.

PD. Amo a Renee.
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MensajeTema: Re: La ausencia   Hoy a las 7:00 pm

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